Pegar una etiqueta sobre un producto es un gesto cotidiano en cualquier fábrica, almacén, o centro de producción. Sin embargo, a menudo no pensamos en la complejidad que supone fabricarlas.

Una etiqueta se compone de distintas capas, y cada una supone dominar un proceso distinto por parte del fabricante de etiquetas, aprendizaje basado en iteraciones y tentativas varias para obtener jumbos uniformes y homogéneos en calidad.

Las capas que de las que se compone una etiqueta son:

  • El liner, o base siliconada sobre la cual reposa la etiqueta;
  • El adhesivo, cuya base puede ser acrílica o base caucho, en base a la resistencia que se busque;
  • El soporte, papel o sintético, que es en definitiva la parte más visible y reconocible de la etiqueta;
  • La tinta o pigmento impreso, depositado y secado o absorbido en la superficie;
  • La laminación o barniz, para fijar la impresión o darle un acabado o resistencia particular.

Esperamos haber dado más claridad sobre como es la estructura en las etiquetas adhesivas. Para cualquier consulta adicional, nuestros equipos le atenderán con mucho gusto.